Construcción

Por ser un país tan pequeño, ¡nosotros sí hacemos proyectos grandes! Me recuerda del Salmo 127 donde dice:

Si el Señor no construye la casa, el trabajo de los constructores es una pérdida de tiempo. Si el Señor no protege la ciudad, protegerla con guardias no sirve para nada. Salmo 127:1


Señor mío …

Te pido por la gente de este país y la gente del mundo. Tenemos grandes planes y hacemos grandes proyectos. Que seas tú quien construya. Ayúdanos. Gracias por este pueblo y nuestros líderes. Te pido que nos guíes a construir según tu plan.
Queremos tener una vida pacífica y tranquila, caracterizada por la devoción a ti y la dignidad. Pon en los corazones de Tus hijos que oremos por los países del mundo donde nos encontremos. Sabemos que esto te agrada y que quieres que todos se salven y lleguen a conocer la verdad.
Perdónanos Señor por los malos deseos que nos hacen pelear los unos contra los otros. Deseamos lo que no tenemos, y somos capaces de comenzar guerras para conseguirlo. Envidiamos lo que otros tienen y luchamos y hacemos la guerra para quitárselo. Tristemente, no tenemos lo que deseamos porque no te lo pedimos. Aun cuando te pedimos, tampoco lo recibimos porque pedimos con malas intenciones. ¡Solo deseamos lo que nos dará más placer!
Danos hoy lo que necesitamos, ¡ni más ni menos por favor! Enseñanos a estar contentos con lo que tú nos das. Que seamos humildes y que nos acerquemos más a ti en el día de hoy.
Que así sea. Yo confío en ti.


Salmo 127:1, 1 Timoteo 2:1-4, Santiago 4:1-10