Negación

Mi mamá insistió en que me hiciera a Jesús mi Mejor Amigo antes de ella morir. No era yo más que un bebé pero entendí sus palabra. ¡Claro que sí! Si ES el Mejor Amigo de me querida madre, ¿también puede ser mío no? Ella murió.

Ella me dejó solo con nuestro Mejor Amigo Jesús pero me hice otros amigos también. Mi familia, como muchas, se deshizo. Nos apartamos el uno del otro y de Jesús por mucho tiempo.

Jamás lo negué como lo hizo Pedro. Pero cuando canta el gallo siempre me acuerdo de su aviso. Gracias a Dios por los gallos. Gracias a Dios por Viernes Santo. Él ES bueno – no lo soy yo, pero voy en Su Camino.

Antes de criticar mucho a Pedro y sus famosas negaciones el día de la muerte de mi Mejor Amigo, ¿no debo examinarme en el espejo? Aunque nunca lo negué tan públicamente como Pedro, ¿no lo niego aun más cuando me niego a amar y obedecer como Él lo hizo un viernes como este hace unos dos mil años? ¿Le sigo o lo niego con el tiempo, el dinero, y las cosas materiales? ¡Uyy! ¡Eso duele! Me están pisando el rabo. Aún no he llegado, pero voy en Su Camino.