El Rechazo y La Negación

Hoy es Viernes Santo. Mis paisanos del Norte dicen Good Friday. Hoy es un buen día para estar vivo. Cualquier día es mejor estar vivo que no estarlo. Estoy muy agradecido estar vivo aunque me duela. Él día que ya no me duela no voy a estar aquí, por lo menos no en esta forma.

No sólo es Viernes Santo sino que también vamos a votar en unas cuantas semanas aquí en Panamá. Tenemos el privilegio de votar por nuestro nuevo presidente y los líderes nuestros por los próximos cinco años. Hay muchos candidatos para escoger y algunos son mejores que otros, pero no este no es fácil decidir. El engaño es parte del juego. La política, las promesas, las intenciones, las expectaciones, y las decepciones enredan a países enteros.

Está bien. A pesar de nosotros y nuestros votos (que a veces escogemos y elegimos por interés y sin mucho cuidado) mi Mejor Amigo cumple su misión. Él siempre cumple, jamás me engaña, y yo voto por Él. Él lo arregla todo. Siempre lo ha hecho, siempre lo hace, y siempre lo hará. Eso me gusta de Él.

Un viernes como éste hace unos dos mil años lo matamos. Nosotros tuvimos una elección ese viernes por la mañana hace dos mil años. El gobernador nos ofreció una opción. Tuvimos que escoger y elegir entre Él y otro. Mi amigo era inocente y el otro era definitivamente culpable. ¿Cómo decidimos? – ¡Él otro que era culpable! Nosotros crucificamos a mi Amigo. No éramos amigos en ese entonces pero Él sabía que algún día seríamos amigos para siempre. Pocas veces nosotros elegimos bien. A pesar de nosotros, mi mejor amigo siempre cumple la misión. No necesita nuestra ayuda.

Él vive, vivía, vivió, murió, y Él vive. ¡Para siempre! El siempre ha sido, Él siempre ES, y Él siempre será. Piénsalo. Nosotros lo rechazamos y nos negamos. Aún así el permitió que nosotros lo crucificáramos. Él se sacrificó por nosotros. Imagínate eso.

Sólo unos días antes, nosotros lo celebramos. Él era popular hasta que dejó de ser popular. Nosotros cambiamos – Él no cambió. Como seguidores, nosotros somos muy cambiadizos. Nosotros nos cambiamos los gustos casi tanto cambiamos ropa. Ayer me gustaba uno, hoy me gusta otro, y mañana me gusta aún otro. La popularidad no dura para siempre.

Ahora, Viernes Santo del 19 de abril de 2019, seguir a Jesús no es popular. Hay muchos que dicen ser sus seguidores. ¡Decirlo y hacerlo no son iguales! Otros miran a los seguidores de Jesús y deciden seguirle o no basado en lo que ven de sus seguidores. Triste.

Aún no he llegado pero estoy en su camino. El sendero, el camino, y mi viaje a lo largo del Camino no son lo que yo pensaba que iban a ser, pero estoy en El Camino. Es siempre interesante notar que los demás que están en el camino, y los que son espectadores son quienes que tiran piedras. Nuestros temores son los mayores críticos que tenemos. Él que abrió El Camino tiene compasión. Él es bondadoso. Él es paciente, y Él espera que nosotros nos decidamos. Por ahora.

Seguir a Jesús de cerca, íntimamente, obedientemente, puede costar nuestra popularidad y hasta nuestras vidas. Amigos, familia, colegas del trabajo, vecinos, y aún la mayor parte del mundo pueden rechazarnos. Está bien. También rechazaron a Él, ¡y mira donde está Él ahora! Pronto todos lo veremos volver de la misma forma que salió – por una nube.