Un Gringo Hecho en Panamá

Siendo gringo en Panamá tiene unos momentos interesantes. Pensaba yo que hablaba English muy bien por ser gringo, pero sigo aprendiendo. Soy extranjero en este país, y en este mundo, así que me pierdo con frecuencia. Pero hay un dicho en inglés que dice que nunca estoy perdido si tengo por lo menos medio tanque de combustible.

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Le pedí direcciones a una joven que me explicaba cómo llegar a mi destino más rápido a través de un charcót. No le entendía. No sabía si era por torpe o sordo, pero no lograba descifrar esta palabra nueva. ¿Charcót?

La joven que me explicaba cómo llegar estaba muy orgullosa de su inglés y estaba asombrada que no conocía yo el verbo charcotear. “Señor, cómo es que usted no sabe charcotear siendo Estadounidense?”

“¿Qué estado? ¡Yo soy gringo de gringolandia!” le expliqué. “¿No será por eso?”

“¿Usted no es de los EE. UU?” me pregunta.

”Sí, nací en unos Estados Unidos, pero también hay Estados Unidos Mexicanos y otros … Bélgica, Brasil, Colombia, Indonesia, y Venezuela … ¿Ellos no serán Estadounidenses también?” Ella no contaba con este gringo loco.

”Entonces usted es Americano, ¡Norteamericano!” perdiendo su paciencia conmigo.

“¿Y los Canadienses? ¿No son ellos también Norteamericanos? Los gringos somos únicos, ¡gracias a Dios!” Creo que con eso me pasé de la raya.

La joven me dio la espalda y se fue molesta. Ahora me doy cuenta del significado del shortcut que ella me quería compartir. ¡Qué pena con la gente! Extranjero, perdido, viejo, sordo, ¡y ahora necio también! No wonder que los de patio tienen miedo de hablar con nosotros que no somos de aquí.

En mi defensa, ¿cómo voy a hablar inglés siendo gringo? ¿Habla el Panameño español? ¿No les duelen los oídos a los españoles y a los ingleses cuando nos oyen machacar su idioma?

Habrá muchas formas para decir atajo, pero estoy clarito en esto: ¡No hay atajos para llegar a Dios! Jesús, El Cristo, es el camino, y la verdad, y la vida. Nadie llega al Padre sino por Él. El que confiesa al Hijo, tiene también al Padre. No hay charcót. Lo bueno es que Él abrió el camino y ahora no hay que charcotear para chifiar ningún tranque para llegar a Dios. Puedo darte direcciones si quieres.

Charcotear es mi palabra del día.